Hay muchos puntos de la vida de un niño en el que están vinculados a ciertas personas u objetos. Al nacer, una madre está, al final se trata de una mujer o el marido, se encuentra en medio de un montón de amigos que las personas están vinculadas con.

Pero no son sólo las personas; niños en sus años de formación creando lazos fuertes con sus juguetes. Traen un camión especial o una manta donde quiera que vayan. Con mucho, el más querido juguete, sin embargo, es que el perro o el gato de peluche rellenos que recibieron cuando eran muy jóvenes.



Los niños forman enlaces con estos animales a menudo debido a sus lazos con la gente están cambiando. Usted encontrará que muchos niños una vez que sus madres vuelven al trabajo ya no se adjunta a un muñeco de peluche en particular. Es también un perro de peluche o un gato que se aferran a cuando están en un hospital y el temor a nuevos entornos. Su apego a estos objetos puede durar desde la infancia hasta la edad adulta.

Sus relaciones con estos animales de peluche no son sólo para la unión, los niños están aprendiendo a interactuar con la gente todos los días de sus vidas. No hay tiempo es más importante que los años de formación! A una edad temprana, los niños observan a los adultos que interactúan con los adultos, los niños interactúan con los adultos, los niños y la interacción con los niños. Estas interacciones son luego imitados por el niño con las cosas que ya no están conectados. Como lo hacen "balbuceo del bebé" a sus padres muy a menudo (y para el deleite de sus padres) que no están siempre alrededor para tener "conversaciones" con. Esto es cuando los niños empiezan a tener conversaciones con sus animales de peluche. Estas interacciones son importantes porque es cuando los bebés y los niños están empezando a aprender a hablar y escuchar.

No está simplemente hablando de que se avanza por el perro de peluche en el pesebre; También está ayudando a su construcción desarrollo estimulando el juego imaginativo. Un niño juega con un objeto inanimado, como un perro de peluche se ve obligado a pensar en ambos lados del juego en vez de sólo uno. No sólo tienen que llegar a acciones a sí mismos, sino para crear las de la otra parte involucrada.

Apuesto a que no tenía idea de cuando lo compró ese juguete Russ Berrie que no se acaba de comprar un juguete, sino un amigo, confidente y maestro. Hay que recordar que pensar como un niño en la compra de sus juguetes. Porque para ellos, no es sólo un juguete, es una herramienta para ayudar a crecer y desarrollarse.